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Según la doctrina católica, inmediatamente
después de la resurrección de los muertos tendrá lugar el Juicio Final,
Juicio Universal o Juicio General. El Juicio Final es una verdad
de fe expresamente contenida en la Sagrada Escritura y definida por la
Iglesia de una manera explícita.
Por ello cada vez que rezamos el Credo recordamos
este artículo de fe cristiana: (Jesucristo) vendrá de nuevo con
gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
El anuncio de un Juicio Final, el cual será para
todos los seres humanos, está presente en muchas citas del Antiguo Testamento.
Allí vemos anunciado cómo Dios juzgará al mundo por el fuego (Is.
66, 16). Reunirá a las naciones y se sentará a juzgar realizando
la siega y la cosecha (Joel 4, 12-14). El Profeta Daniel describe
con imágenes impresionantes este juicio con el que concluye el tiempo
y comienza el Reino eterno del Hijo del Hombre (Dn. 7, 9-12 y 26).
El Libro de la Sabiduría muestra a buenos y malos juntos para rendir cuentas;
sólo los pecadores deberán tener temor, pues los justos serán protegidos
por Dios mismo (Sb. 4 y 5). (cfr. X. León-Dufour, Vocabulario
de Teología Bíblica)
Cristo mismo varias veces nos habló de este momento,
así:
"Entonces aparecerá en el cielo la
señal del Hijo del Hombre. Mientras todas las razas de la tierra
se golpeen el pecho verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del
cielo, con el Poder divino y la plenitud de la Gloria. Mandará a sus Angeles,
los cuales tocarán la trompeta y reunirán a los elegidos de los cuatro
puntos cardinales, de un extremo a otro del mundo. (Mt. 24, 30-
31).
Cuando el Hijo del Hombre venga en su Gloria
rodeado de todos sus Angeles, se sentará en su Trono como Rey glorioso.
Todas las naciones serán llevadas a su presencia, y como el pastor separa
las ovejas de los machos cabríos, así también lo hará El. Separará unos
de otros, poniendo las ovejas a su derecha y los machos cabríos a su izquierda
(Mt. 25, 32).
San Pedro y San Pablo
también se ocuparon del tema del Juicio en varias oportunidades. Nos aseguran
que Dios juzgará a cada uno según sus obras sin hacer diferenciación de
personas, de raza, de origen o de religión. (1 Pe. 1, 17 y Rom. 2,
6). También nos dice San Pablo que todo se conocerá, hasta las acciones
más secretas de cada uno (Rom. 2, 16).
San Juan nos narra
en el Apocalipsis la visión que tuvo del Juicio Final: Vi un
trono espléndido muy grande y al que se sentaba en él. Su aspecto hizo
desaparecer el cielo y la tierra sin dejar huellas. Los muertos, grandes
y chicos, estaban al pie del trono. Se abrieron unos libros, y después
otro más, el Libro de la Vida. Entonces los muertos fueron juzgados de
acuerdo a lo que estaba escrito en los libros, es decir, cada uno según
sus obras (Ap. 20, 11-14).
De acuerdo a estas
citas sabemos que:
1. Cristo vendrá con
gran poder y gloria, en todo el esplendor de su divinidad.
2. Cristo glorioso
será precedido de una cruz en el Cielo (la señal del Hijo del Hombre).
3. Vendrá acompañado
de los Angeles.
4. Con su omnipresencia,
todos los resucitados, de todas las naciones estarán ante Cristo Juez.
Comparecerán delante del Tribunal de Dios todos los seres humanos, sin
excepción, para recibir la recompensa o el castigo que cada uno merezca.
En el Juicio Final vendrá a conocerse la obra de cada uno, tanto lo bueno,
como lo malo, y aun lo oculto.
5. Ya resucitados todos,
Cristo separará a los salvados de los condenados.
¿Quién se salvará?
Aquél que tiene fe en Jesucristo, nos dice el Evangelio. Pero tener fe
en Jesucristo no significa solamente creer en El, sino que es indispensable
vivir de acuerdo a esa fe; es decir, siguiendo a Cristo en hacer la Voluntad
del Padre.
Para los que así hayan
obrado, no habrá condenación. Sólo quien haya rechazado la salvación
ofrecida por Dios con su misericordia ilimitada, se encontrará condenado,
porque se habrá condenado a sí mismo. (JP II, 7-7-99)
En el Juicio Final
se sabrá por qué permitió Dios el mal y cómo sacó mayores bienes. Quedarán
definitivamente respondidas las frecuentes preguntas: ¿Por qué Dios permite
tanta injusticia? ¿Por qué los malos triunfan y los buenos fracasan? Mucho
de lo que ahora en este mundo se considera tonto, negativo, incomprensible,
se verá a la luz de la Sabiduría Divina.
El Juicio Final dará a conocer la Sabiduría y la
Justicia de Dios. Se conocerá cómo los diferentes males y sufrimientos
de las personas y de la humanidad los ha tornado Dios para Su gloria y
para nuestro bien eterno. Ese día conocerá toda la humanidad cómo Dios
dispuso la historia de la salvación de la humanidad y la historia de cada
uno de nosotros para nuestro mayor bien, que es la felicidad definitiva,
perfecta y eterna en la presencia de Dios en el Cielo.
(Esta Pregunta de la Semana
ha sido tomada del libro
Espero la Vida del mundo futuro,
Isabel Vidal de Tenreiro, Ediciones Trípode)
Comparación
entre Juicio Particular y Juicio Final
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